No es poco habitual que tengamos la nevera llena de comida y que alguno de los alimentos quede oculto a nuestra vista hasta comenzar a deteriorarse.
Será en esos casos cuando nos demos cuenta del problema por el olor que desprende, e incluso en algunos casos tendremos problemas para identificar el origen del problema.
Pero hay algunos trucos que puedes aplicar si esto te ocurre y no consigues eliminar ese desagradable olor.
La limpieza en profundidad y el uso de algunos productos caseros nos serán de gran ayuda para volver a dejar nuestra nevera en perfectas condiciones; aquí te mostraremos nuestros mejores trucos para conseguirlo.
Limpieza profunda de la nevera
Si tienes mal olor en la nevera y no puedes determinar exactamente de donde viene, lo primero que debes hacer es limpiarla profundamente.
Procura sacar uno por uno los alimentos del interior, revisandolos individualmente en búsqueda de alguno que pueda estar en mal estado; comprometiendo la integridad del resto de los alimentos.
Puede que no sea sencillo ubicarlo a simple vista, pero, recuerda abrir los botes que tengan tapa, sobre todo, aquellos que guarden sobras de comida.
Existen alimentos que han pasado por procesos de cocción delicados y su tiempo de vida cambia; debilitando su estructura más rápido y dañándose por completo, emitiendo olores desagradables.
Si hay algún líquido derramado en el interior de la nevera límpialo de inmediato con agua y jabón. De esta forma, con toda seguridad habrás sacado la primera parte de la suciedad; y para que el olor no vuelva, puedes utilizar alguno de los remedios que te contamos justo debajo.
Remedios caseros para combatir el mal olor de la nevera
Bicarbonato y café en grano
Cuando la nevera esté limpia, seca y coloca todo dentro nuevamente. Para disipar cualquier mal olor persistente, toma un puñado de granos de café y colócalos en un recipiente en un área seca de la nevera; deja actuar por 24 horas y luego sácalos para desecharlos. Esta combinación absorberá todos los olores y dejará la nevera con un agradable olor a café.
El café recién molido puede ayudar también, colócalo solo o con el bicarbonato en un plato en la nevera y espera 24 horas para sacarlo.
Vinagre blanco
El vinagre es un neutralizador de olores por naturaleza, por lo que, sirve para hacer el truco con la nevera y desodorizarla. Para utilizarlo, llena una taza con vinagre blanco y déjalo descubierto dentro de la nevera por un mínimo de 24 horas; si el olor persiste puedes esperar un par de días más con el vinagre en posición, luego deséchalo.
Trozos de carbón
Del mismo modo en que absorbe la humedad, el carbón en trozos puede absorber los olores fuertes que se esparcen en espacios cerrados. Basta con colocar carbón en un envase sin tapa o una bolsa abierta y dejarlo donde creemos que se encuentra la fuente del mal olor.
Una recomendación extra, para que funcione mejor el carbón, baja la temperatura de la nevera al minino y procura abrir lo menos posible la nevera; al menos por dos o tres días.
Medio limón
El limón es un eliminador de grasa, suciedad y malos olores por naturaleza, no solo cuando hay malos olores, sino, cualquier día; toma un limón y córtalo a la mitad, déjalo cerca de fuente del mal olor y permite que actúe su poder limpiador por un par de días. Este es un remedio genial para frenar el deterioro de los vegetales y frutas en el cajón.
Una patata
¿Suena un poco raro verdad? Pero, pelar una patata y colocarla dentro de la nevera es uno de esos trucos de la abuela para eliminar el mal olor de la nevera. La patata sin piel actúa como una esponja, absorbiendo los olores que ronden por el interior del refrigerador; se va a ir oxidando, por lo que, solo es recomendable dejarla actuar por 48-72 horas para un trabajo efectivo.
¿Cómo evitar que vuelva el mal olor?
Si ya ha sido suficiente con el tema del mal olor y no quieres que vuelva a ocurrir, aquí te dejamos algunos consejos para prevenirlos:
- Utiliza la temperatura correcta. Según el manual del fabricante y las recomendaciones habituales, debemos tener la nevera a una temperatura óptima para mantener los alimentos. 2°C-5°C será suficiente, pero, si la has tenido más bajo que eso, es posible que estés perdiendo energía y pagando de más por ello.
- Que el aire circule. Mantener un buen flujo de aire en el interior de la nevera ayuda a que el frío producido en el interior llegue correctamente a todos los lugares; por lo tanto, se conservarán mejor los alimentos y durarán mucho más.
- Almacenamiento correcto. Procura guardar los restos de comida en recipientes herméticos, para que se mantengan por más tiempo y los olores no se mezclen con todo lo demás. También, guarda las frutas y verduras en su lugar para evitar que se dañen más rápido.
- Revisa la nevera. Algunos no tenemos tiempo de revisar día a día la nevera para saber que tenemos guardado; pero, al menos 2-3 veces por semana debemos hacerlo, para evitar el deterioro de los alimentos y la proliferación de malos olores debido a ello.






