Los hornos con funciones de autolimpieza son toda una maravilla con la que solo unos pocos se han podido beneficiar. La mayoría de nosotros seguimos con nuestro horno de sobremesa o convencional, al cual, hay que dedicarle un tiempo de mantenimiento y limpieza de vez en cuando.
Pero, si no es suficiente con pasar una esponja con jabón para sacar la suciedad de tu horno, no te preocupes, existen métodos de limpieza caseros para ayudarte a despegar la suciedad más pegada, sin necesidad de gastar una fortuna en químicos abrasivos ni especializados y, aun así, lograr una limpieza total.
Vamos a empezar por repasar algunos productos caseros que servirán como limpiadores para dejar tu horno brillando muy eficientemente.
Productos de limpieza caseros
Luego de preparar infinidad de las recetas que más nos gusten en el horno, lo más probable, es que algunos restos o vapores ensucien su superficie; pegándose con fuerza y emitiendo humos cada vez que vamos a cocinar. Esto se traduce en un horno sucio, pero que puede ser limpiado fácilmente con productos que todos tenemos en la despensa.
Bicarbonato

- Mezcla partes iguales de bicarbonato de sodio con agua y mezcla, hasta crear una especie de pasta blanca.
- Con ayuda de una esponja, impregna las áreas con mayor grasa pegada, manchas y/o suciedad con la mezcla y deja reposar.
Lo ideal será que lo dejes actuar por espacio de 45-60 min para obtener los mejores resultados. Puedes hacerlo y luego retirarlo con agua, repitiendo el proceso las veces que sea necesario.
Limón
Es un producto muy útil en la eliminación de la grasa, razón por la cual, es un componente habitual en muchos lavavajillas comerciales. Puede ser muy útil en la limpieza de un horno muy sucio, arrancando la grasa de raíz y dejando una fragancia agradable a su paso. Sigue estos pasos para utilizarlo:
- Comienza por exprimir el limón hasta retirar la mayor cantidad de zumo posible.
- Acto seguido, coloca el zumo en una olla e introdúcelo en el horno.
- Enciende el horno, aproximadamente a 200-220°C y deja la olla dentro, por un tiempo de 30-45 min.
Este proceso provocará la evaporación del zumo de limón, humedeciendo las paredes del horno con la concentración de limón y ablandando la grasa; facilitando el trabajo de limpieza.
Vinagre
Seguro que has escuchado sobre las propiedades desinfectantes que posee el vinagre, por ello, es tan importante para lavar diferentes hortalizas. Ahora, puedes aprovecharlo para la limpieza profunda de un horno muy sucio, quitando los restos de comida y grasa que se adhieren al cocinar. La fórmula de uso es muy sencilla:
- Añade ¼ de taza de vinagre a 1 taza de agua y ½ taza del jabón que utilices normalmente.
- Toma una esponja y pasa la mezcla por la superficie afectada. Puedes utilizarlo como removedor en varias pasadas o simplemente dejarlo actuar unos minutos, hasta que haya removido la grasa pegada.
Sal de mesa

- Toma una porción de sal y dilúyela en el doble de proporción de agua corriente. Mezcla bien.
- Con un paño de cocina o esponja, distribuye la mezcla por la superficie del horno y deja actuar por espacio de unos 20-25 min.
Una vez que pase el tiempo, retira la sal con un paño humedecido en agua. Verás como inmediatamente puedes retirar porciones completas de grasa, permitiendo una limpieza más sencilla.
Químicos especializados
Si no eres de los que utiliza métodos caseros para resolver problemas comunes y prefieres recurrir a un arma especializada, puedes elegir un desengrasante. Son fáciles de encontrar en cualquier supermercado, tienda en línea, etc. y pueden ser una rápida solución al problema, siempre que tengas claro el costo.

Fíjate especialmente en las indicaciones de seguridad de cada marca, los más abrasivos tendrán un aviso claro para que protejas tus manos y lo utilices en un lugar ventilado, por lo que será recomendable abrir las ventanas cuando lo utilices.



