como congelar el queso

Se Puede Congelar el Queso – Trucos y Consejos

El congelamiento de los alimentos es un proceso que agrada a la mayoría de las personas, ya que, permite alargar la vida útil de los alimentos; pero, el pensamiento particular de congelar el queso, es todavía un claro debate.

Entre los beneficios del congelamiento está el detenimiento total o parcial de la proliferación de bacterias y microorganismos que descomponen la comida rápidamente; previniendo así la transmisión de enfermedades y limitando el desperdicio de los alimentos.

Muchos piensan que congelar el queso destruye por completo sus propiedades, cambiando sus características y cambiando hasta su sabor. La cosa es, que, dependiendo del alimento, la forma de congelarlo variará para poder conservarlo; por lo que, queremos contarte que quesos pueden soportarlo y otros que no tanto, incluyendo otros modos de conserva.

Entonces, ¿El queso se puede congelar?

conservar queso en el congelador

La respuesta es, no todos. Existen algunos que pueden ser congelados sin perder sus principales propiedades, manteniéndose durante mucho tiempo. Pero, la gran mayoría de ellos suele perder características de aroma, textura y sabor; por ello, a pesar de que, el congelamiento sea eficiente para conservarlos, no será igual comerlos.

Los derivados lácteos y la leche no son los mejores alimentos para congelar, esto es debido a su composición llena de glóbulos grasos y proteína; lo cual, los vuelve inestables y sensibles a los cambios en la temperatura.

Para poder congelar el queso en forma óptima, se deben tener en cuenta factores como: el contenido de agua y la cantidad de grasa que posean. Teniendo en cuenta que, mientras mayor sea la presencia de estos contenidos en su interior, más difícil y menos aconsejable será congelarlos.

¿Qué tipos de queso se pueden congelar?

Quesos frescos

Son el tipo con mayores contraindicaciones en cuanto a su congelamiento, ya que, al hacerlo, directamente pierden sus propiedades. Ni siquiera es aconsejable exponerlos demasiado a la temperatura del ambiente, puesto que, pierden grasa, agua y proteínas; terminando completamente arruinados.

Lo mejor para ellos es mantenerlos en una temperatura baja y fresca que los ayude a mantenerse por unos pocos días. Este rubro de quesos frescos es conformado por: mozzarella, ricota, feta, mascarpone y muchos otros.

Quesos cremosos

La consistencia y un sabor atrapante es la principal característica de quesos como el camembert y el queso brie, la cual, se pierde al congelarse. Luego del congelamiento es casi imposible que estos quesos vuelvan a la normalidad sin perder su sabor y textura.

Si hablamos del queso crema y variedades de queso untable, puedes descongelarlos y untarlos, podrán comerse, pero, no será nunca lo mismo.

Quesos con hongos

queso con hongos

El queso azul en sus diferentes presentaciones (Roquefort, cabrales, etc.), al ser afectados por hongos, no salen bien parados luego de la congelación. Luego de someterlos a bajas temperaturas y descongelarlos es posible comerlos; pero, habrán dejado de ser cremosos y tendrán una consistencia que tenderá a desmoronarse con solo sostenerlos en la mano, haciéndolos muy difíciles de cortar.

Quesos semicurados

Por increíble que parezca, puesto que, también son quesos suaves con alto contenido de grasa, este tipo de queso puede resistir bastante bien el congelamiento.

Dentro de este tipo podemos ver el queso gouda, emmental, edam y variedad de quesos que nos gustan a muchos; y que, pueden ser descongelados y mantener una apariencia casi original, aportando un buen sabor e incluso, su mismo olor.

Quesos curados

Aquí hablamos de quesos como el parmesano, pecorino, manchego, etc., los cuales, pueden resistir medianamente bien el congelamiento. Su principal característica es el fuerte olor que poseen, acompañado de un potente sabor.

Ambas características se verán un poco disminuidas en el proceso de descongelado, pero, serán completamente comestibles todavía. Eso sí, algunos pueden desmigajarse viendo su textura afectada por el frío.

Trucos para conservar el queso

Si lo vas a congelar

Como ya hemos comentado, existen algunos quesos que pueden congelarse, pero, si vas a hacerlo debe ser de la forma correcta.

  • Comenzando por partirlo en pequeñas porciones que puedan congelarse y descongelarse rápidamente.
  • También, mantenerlos separados, tratando de descongelar solo la cantidad de queso que pretendemos comer. Puesto que una vez que el frío abandone los trozos, se deteriorarán rápidamente, durando solo un par de días.
  • Envuelve las piezas en papel de aluminio, es los protegerá de la oxidación, antes y después de descongelar.
  • Descongela el queso lentamente, dejándolo por un tiempo dentro del refrigerador para que el cambio de temperatura no lo dañe. Lo ideal es hacerlo la noche anterior.

queso envasado

Si lo vas a mantener fuera del congelador

  • Utiliza papel de horno o papel microperforado para envolverlos, ya que, es necesario que el queso transpire sin acumular humedad. Por ello, no es recomendable tenerlos fuera del frío dentro de envases comunes cerrados, ni envueltos en plástico a temperatura ambiente.
  • Como mencionamos antes, los quesos blandos no deben estar fuera del frío si queremos que nos duren unos días. Déjalos en el refrigerador, especialmente en el cajón de las verduras, ya que, el fresco que tendrán ahí les permitirá conservarse.
  • Si son quesos duros o semicurados, su temperatura ideal de mantenimiento es alrededor de los 10°C. Esto mantendrá su consistencia interior intacta, evitando que pierdan grasas o transpiren exceso.
  • Si tienes algunos trozos de quesos duros, como los curados y semicurados que quieras mantener en conserva por un buen tiempo el aceite ayudará. Puedes cotarlos en pequeños trozos y añadirlos dentro de un recipiente de vidrio con aceite de oliva. Por supuesto, si añades algunas hierbas, podrán absorber un poco de sabor.

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