Los clásicos calentadores de gas ya no son la única opción a la hora de instalar un calentador de agua en casa. Si estás buscando renovar tu instalación, te gustará conocer las nuevas opciones que existen en el mercado.
Verás sistemas pensados para un uso continuado de agua caliente, otros para ahorrar al máximo e incluso opciones que apenas necesitan instalación.
Pero, ¿Cuáles son los tipos de calentadores que hay? ¿Cómo sabremos cuál nos conviene más? Comenzaremos por explicarte las características de cada uno de ellos, para ayudarte a tomar la mejor decisión.
Calentador de gas
Son los más populares debido a que tienen mucho tiempo en el mercado, siendo herramientas insustituibles por más de 50 años. Su eficiencia es elevada y, cuando contamos con las instalaciones necesarias, pueden ser la mejor opción.
Pero, con el paso del tiempo, su tipo de alimentación ha cambiado con el tiempo. Por lo que, te explicaremos los tipos de calentadores de gas que encontrarás en cualquier lugar.
· Gas butano
Es el más popular de los calentadores de gas del mercado. Su instalación consta de una bombona metálica que guarda el gas que se va a utilizar para calentar; mientras que, a través de una válvula el sistema se conecta con el calentador y la toma de agua. Es bastante sencillo cuando lo piensas, tal como en la estufa, se enciende el fuego y el agua se va calentando automáticamente.
Una de sus ventajas, es que, cuando no se está utilizando, el sistema de calentador de butano mantiene una pequeña llama encendida; la cual, sirve para ahorrar en temas de gastos y ayuda a que el agua esté disponible cuando se necesite. El gas suele comprarse mediante cilindros recargables.
· Gas propano
Del mismo modo que con el calentador de gas butano, el de propano posee un sistema de envase de contención para alimentar al sistema; ¿la diferencia? Suele ser un contenedor mucho más grande, pensado para dar servicio a toda la comunidad del edificio.
El propano es un excelente material para calentar, ya que, soporta temperaturas mucho más altas que otras variedades de gas; por lo que, puede durar mucho más tiempo.
Son el tipo de calefacción favorita para lugares donde viven varias familias, fábricas o se desarrollan actividades de oficina. Podemos encontrar el propano en bombonas de 35kg o depósitos de grandes cantidades en donde se ocupa una renta mensual por el consumo.
· Gas natural
Funciona a través de una instalación empotrada, comúnmente encontrada en sistemas residenciales o empresariales. Su diferencia con el resto de calentadores, es que, el gas es transportado mediante redes de tuberías dispuestas para enviar suministro a muchos lugares a la vez.
Son una opción más económica en cuanto a consumo mensual; además, su potencia de calefacción es muy elevada, permitiendo que el agua salga caliente desde el primer momento. La única desventaja puede ser el gasto de la inversión inicial de la instalación que resulta elevado.
Termo eléctrico
El funcionamiento de un termo eléctrico se reduce a un depósito de agua (calderín), que va calentándose mediante la acción de resistencias eléctricas. Su gran ventaja es la versatilidad de poder colocarlos en donde los necesitemos, siempre que contemos con el espacio; además, de que, su instalación es un proceso muy sencillo.
Dependiendo de su tamaño, pueden alimentar todos los grifos de una casa y enviar agua caliente a los pocos momentos de haberlo encendido.
Eso sí, cuando el agua caliente se acaba, es necesario esperar un poco de tiempo a que se caliente; siempre que no tenga un sensor de llenado automático. Son más económicos en términos de instalación y compra, brindando la solución a quienes no disponen de instalaciones para calefacción embutidas en las paredes.
Calentador solar
La eficiencia energética es la premisa de este tipo de sistemas; los cuales, son capaces de ahorrar entre 60-70% del consumo eléctrico que representa un termo eléctrico. Destacando por combinar la acción de la energía solar con solo una fracción de energía eléctrica utilizada en sus componentes de calefacción.
La energía solar es recogida mediante un panel especial; para luego, ser convertida en energía que va calentando el contenedor interno de agua que se alimenta de la tubería de agua corriente.
Es una solución que puede funcionar para llevar agua caliente a todas las tomas de la casa; un método alternativo muy llamativo para quienes quieren disminuir su huella de carbono y buscan tener un consumo sostenible de energía. Pero, su instalación suele ser más costosa, aunque, no puede negarse que representan un ahorro considerable a largo plazo.
Calentador instantáneo
Se trata de dispositivos pequeños que pueden ser conectados en la salida de cualquier grifería, para calentar agua con el contacto. Son geniales para colocar directamente en la salida de una ducha o un fregadero y no se tiene espacio; ya que, se eliminan los complicados procesos de instalación.
Al no contar con depósito, estos aparatos no mantienen el agua caliente a disposición; sino que, cuentan con un circuito interno de resistencias que calientan con la apertura del grifo. Por lo que, es necesario dejar correr el agua por algún tiempo mientras va alcanzando la temperatura deseada.
Son una solución económica para quienes necesiten colocar un calentador sin causar demasiados problemas.
Aunque, poseen una clara limitación en cuanto al nivel de temperatura que pueden calentar y el tiempo que tardan en lograrlo; sin mencionar que, para quienes viven inviernos demasiado severos, no harán una verdadera diferencia en la temperatura del agua.






